miércoles, 7 de julio de 2010

Viaje al centro de la tierra.
Julio Verne



El domingo 24de mayo de 1863, mi tío, el profesor Lidenbrock, regreso precipitadamente a su casa, en la numero 19 de la könig-strasse, una de las calles más viejas Hamburgo.

Marta, su criada, azaróse de un modo extraordinario, creyendo que se había retrasado, apenas se empezaba a cocer la comida en hornillo.

-¡Tan temprano y ya está aquí el señor Lidenbrock!-exclamó la pobre Marta, entreabriendo la puerta del comedor.
-Si, Marta; pero tu no tienes la culpa de que la comida no esté lista todavía, por que aún no son las dos.
-¿Por qué ha venido tan pronto el señor Lidenbrock?
-El nos lo explicará probablemente.
-¡Ahí viene! Yo me escapo. Señor Axel, hágale entrar en razón.

Marta marchóse presurosa a su laboratorio, quedándome yo solo. Disponía me a retírame prudentemente a la pequeña habitación del piso alto que me servía de dormitorio, cuando giró sobre sus goznes la puerta de la calle, crujió la escalera bajo el peso de unos pies fenomenales, y el dueño de la casa atravesó el comedor, entrando en su despacho, colocando, al pasar, el pesado bastón en un rincón, y diciéndome en tono imperioso:
-¡Ven Axel!
No había tenido aún tiempo material de moverme cuando me grito el profesor con acento descompuesto:¿Qué haces que no estas aquí?


Era este un verdadero museo. Todos los ejemplares del reino mineral se hallaban rotulados en él y ordenados de modo más perfecto, pero cuando entre en le espacio estaba bien ajeno de pensar en nada de esto, mi tío solo absorbía mi mente por completo, hallábase en rey arrellanado en su gran mutación sin embargo no cesaban las admirativas exclamaciones del profesor, veamos a ver decía preguntándose, y respondiéndose así mismo ¿Es un buen ejemplar? ¡Si magnifico! ¡ Y que Encuadernación!

Se trataba sin duda de alguna de un escrito rúnico.
Un gesto de iracundia termino su pensamiento, obedecí con presteza, ahora voy a dictarte las letras de nuestro alfabeto corresponde a cada uno de estos caracteres, veremos lo que resulta ¡pero por los clavos de Cristo, cuida de no equivocarte.
Una vez terminado este trabajo arrebato me vivamente mi tío el papel que acababa de escribir y lo examino atentamente durante bastante tiempo, esto es lo que se llama pictograma en cual el sentido se halla oculto bajo letras alteradas.


¿Se ha marchado?, Pregunto Marcos, acudiendo presurosa, del portazo que hizo retumbar la casa: ni el ni nosotros volveremos a comer juntos, mi tío Lidenbrock, ha resultado ponernos a dieta, qué halla descifrado un antigua pergamino, lleno de garrapatos que a mí modo de ver, es de todo indispensable ¡pobres de nosotros! ¡Vamos aparecer de inanición! Yo me atreví a confesarle que dada la de segures de mi tío esa era en efecto la suerte que a todos nos convendría.

Apenas me dio tiempo de dejarlo otra vez sobre la mesa el malhadado documento. El profesor Lide4nbrock parecía en un extremo preocupado su pensamiento dominante no le avanzaba un momento, había evidentemente escudriñado, y analizado el asunto poniendo en juego durante su paseo, todos los recursos de su imaginación y volvió dispuesto a ensayar una combinación nueva, en efecto sentase en su butaca y con la pluma en la mano empezó a escribir ciertas formulas.

A partir de aquel día, fue mi tío el más feliz de los sabios, y yo el más dichoso de los hombres; por que mi bella Virlandesa, renunciando a su calidad pupila ocupó en la modesta casa de la König-strasse el doble puesto de sobrina y de esposo.

INTEGRANTES:

AMAYO HIDALGO CECILIA
ACEVES ZAMORA ERNESTO
RESENDIZ MORALES OSCAR
VALERIANO SEGURA CHRISTIAN
PONCE OCHOA GENARO
LOPEZ HERNANDEZ ADRIANA
Viaje al centro de la tierra.
Julio Verne



El domingo 24de mayo de 1863, mi tío, el profesor Lidenbrock, regreso precipitadamente a su casa, en la numero 19 de la könig-strasse, una de las calles más viejas Hamburgo.

Marta, su criada, azaróse de un modo extraordinario, creyendo que se había retrasado, apenas se empezaba a cocer la comida en hornillo.

-¡Tan temprano y ya está aquí el señor Lidenbrock!-exclamó la pobre Marta, entreabriendo la puerta del comedor.
-Si, Marta; pero tu no tienes la culpa de que la comida no esté lista todavía, por que aún no son las dos.
-¿Por qué ha venido tan pronto el señor Lidenbrock?
-El nos lo explicará probablemente.
-¡Ahí viene! Yo me escapo. Señor Axel, hágale entrar en razón.

Marta marchóse presurosa a su laboratorio, quedándome yo solo. Disponía me a retírame prudentemente a la pequeña habitación del piso alto que me servía de dormitorio, cuando giró sobre sus goznes la puerta de la calle, crujió la escalera bajo el peso de unos pies fenomenales, y el dueño de la casa atravesó el comedor, entrando en su despacho, colocando, al pasar, el pesado bastón en un rincón, y diciéndome en tono imperioso:
-¡Ven Axel!
No había tenido aún tiempo material de moverme cuando me grito el profesor con acento descompuesto:¿Qué haces que no estas aquí?


Era este un verdadero museo. Todos los ejemplares del reino mineral se hallaban rotulados en él y ordenados de modo más perfecto, pero cuando entre en le espacio estaba bien ajeno de pensar en nada de esto, mi tío solo absorbía mi mente por completo, hallábase en rey arrellanado en su gran mutación sin embargo no cesaban las admirativas exclamaciones del profesor, veamos a ver decía preguntándose, y respondiéndose así mismo ¿Es un buen ejemplar? ¡Si magnifico! ¡ Y que Encuadernación!

Se trataba sin duda de alguna de un escrito rúnico.
Un gesto de iracundia termino su pensamiento, obedecí con presteza, ahora voy a dictarte las letras de nuestro alfabeto corresponde a cada uno de estos caracteres, veremos lo que resulta ¡pero por los clavos de Cristo, cuida de no equivocarte.
Una vez terminado este trabajo arrebato me vivamente mi tío el papel que acababa de escribir y lo examino atentamente durante bastante tiempo, esto es lo que se llama pictograma en cual el sentido se halla oculto bajo letras alteradas.


¿Se ha marchado?, Pregunto Marcos, acudiendo presurosa, del portazo que hizo retumbar la casa: ni el ni nosotros volveremos a comer juntos, mi tío Lidenbrock, ha resultado ponernos a dieta, qué halla descifrado un antigua pergamino, lleno de garrapatos que a mí modo de ver, es de todo indispensable ¡pobres de nosotros! ¡Vamos aparecer de inanición! Yo me atreví a confesarle que dada la de segures de mi tío esa era en efecto la suerte que a todos nos convendría.

Apenas me dio tiempo de dejarlo otra vez sobre la mesa el malhadado documento. El profesor Lide4nbrock parecía en un extremo preocupado su pensamiento dominante no le avanzaba un momento, había evidentemente escudriñado, y analizado el asunto poniendo en juego durante su paseo, todos los recursos de su imaginación y volvió dispuesto a ensayar una combinación nueva, en efecto sentase en su butaca y con la pluma en la mano empezó a escribir ciertas formulas.

A partir de aquel día, fue mi tío el más feliz de los sabios, y yo el más dichoso de los hombres; por que mi bella Virlandesa, renunciando a su calidad pupila ocupó en la modesta casa de la König-strasse el doble puesto de sobrina y de esposo.

INTEGRANTES:

AMAYO HIDALGO CECILIA
ACEVES ZAMORA ERNESTO
RESENDIZ MORALES OSCAR
VALERIANO SEGURA CHRISTIAN
PONCE OCHOA GENARO
LOPEZ HERNANDEZ ADRIANA
Viaje al centro de la tierra.
Julio Verne



El domingo 24de mayo de 1863, mi tío, el profesor Lidenbrock, regreso precipitadamente a su casa, en la numero 19 de la könig-strasse, una de las calles más viejas Hamburgo.

Marta, su criada, azaróse de un modo extraordinario, creyendo que se había retrasado, apenas se empezaba a cocer la comida en hornillo.

-¡Tan temprano y ya está aquí el señor Lidenbrock!-exclamó la pobre Marta, entreabriendo la puerta del comedor.
-Si, Marta; pero tu no tienes la culpa de que la comida no esté lista todavía, por que aún no son las dos.
-¿Por qué ha venido tan pronto el señor Lidenbrock?
-El nos lo explicará probablemente.
-¡Ahí viene! Yo me escapo. Señor Axel, hágale entrar en razón.

Marta marchóse presurosa a su laboratorio, quedándome yo solo. Disponía me a retírame prudentemente a la pequeña habitación del piso alto que me servía de dormitorio, cuando giró sobre sus goznes la puerta de la calle, crujió la escalera bajo el peso de unos pies fenomenales, y el dueño de la casa atravesó el comedor, entrando en su despacho, colocando, al pasar, el pesado bastón en un rincón, y diciéndome en tono imperioso:
-¡Ven Axel!
No había tenido aún tiempo material de moverme cuando me grito el profesor con acento descompuesto:¿Qué haces que no estas aquí?


Era este un verdadero museo. Todos los ejemplares del reino mineral se hallaban rotulados en él y ordenados de modo más perfecto, pero cuando entre en le espacio estaba bien ajeno de pensar en nada de esto, mi tío solo absorbía mi mente por completo, hallábase en rey arrellanado en su gran mutación sin embargo no cesaban las admirativas exclamaciones del profesor, veamos a ver decía preguntándose, y respondiéndose así mismo ¿Es un buen ejemplar? ¡Si magnifico! ¡ Y que Encuadernación!

Se trataba sin duda de alguna de un escrito rúnico.
Un gesto de iracundia termino su pensamiento, obedecí con presteza, ahora voy a dictarte las letras de nuestro alfabeto corresponde a cada uno de estos caracteres, veremos lo que resulta ¡pero por los clavos de Cristo, cuida de no equivocarte.
Una vez terminado este trabajo arrebato me vivamente mi tío el papel que acababa de escribir y lo examino atentamente durante bastante tiempo, esto es lo que se llama pictograma en cual el sentido se halla oculto bajo letras alteradas.


¿Se ha marchado?, Pregunto Marcos, acudiendo presurosa, del portazo que hizo retumbar la casa: ni el ni nosotros volveremos a comer juntos, mi tío Lidenbrock, ha resultado ponernos a dieta, qué halla descifrado un antigua pergamino, lleno de garrapatos que a mí modo de ver, es de todo indispensable ¡pobres de nosotros! ¡Vamos aparecer de inanición! Yo me atreví a confesarle que dada la de segures de mi tío esa era en efecto la suerte que a todos nos convendría.

Apenas me dio tiempo de dejarlo otra vez sobre la mesa el malhadado documento. El profesor Lide4nbrock parecía en un extremo preocupado su pensamiento dominante no le avanzaba un momento, había evidentemente escudriñado, y analizado el asunto poniendo en juego durante su paseo, todos los recursos de su imaginación y volvió dispuesto a ensayar una combinación nueva, en efecto sentase en su butaca y con la pluma en la mano empezó a escribir ciertas formulas.

A partir de aquel día, fue mi tío el más feliz de los sabios, y yo el más dichoso de los hombres; por que mi bella Virlandesa, renunciando a su calidad pupila ocupó en la modesta casa de la König-strasse el doble puesto de sobrina y de esposo.

INTEGRANTES:

AMAYO HIDALGO CECILIA
ACEVES ZAMORA ERNESTO
RESENDIZ MORALES OSCAR
VALERIANO SEGURA CHRISTIAN
PONCE OCHOA GENARO
LOPEZ HERNANDEZ ADRIANA